Pulsera puede detectar convulsiones mortales



Sensores de conductancia de la piel
Algunos ataques incapacitan brevemente, aunque otras convulsiones pueden ser mortales. Saber la diferencia es de gran importancia, y un equipo de investigadores del Media Lab del MIT han desarrollado una pulsera que puede distinguir una convulsión leve de otra que podría ser mortal, e incluso son capaces de predecir la crisis antes de que suceda.

Las pulseras trabajan mediante la medición de la conductancia de la piel, o la facilidad con la que la corriente eléctrica puede pasar a través de la piel. Cambios en la conductancia se pueden deber a muchos factores, entre ellos está la cantidad de sudor. Es una forma útil de medir qué tan excitado emocionalmente está una persona - aunque no puede decir cuál es el motivo de la emoción -, porque las glándulas sudoríparas se activan sólo por el sistema nervioso simpático, que controla la respuesta de lucha o huida. 
Otro dato importante que reveló la investigación es que lo que define la forma mortal de una convulsión no es su duración o alguna característica externa, sino la rapidez con la que el cerebro se recupera después. Convulsiones mortales se asocian con una supresión de la actividad cerebral que persiste después de que la crisis ha terminado. Si el cerebro no vuelve a la normalidad rápidamente, la situación puede convertirse rápidamente en crítica.
Rosalind Picard y sus colegas del Media Lab desarrollaron inicialmente las pulseras para estudiar los estados emocionales de los niños con autismo, que no siempre puede comunicar lo que sienten. Uno de sus estudiantes de pregrado llevó  a su casa durante las vacaciones de invierno algunos sensores para probarlos en su hermano autista, mientras que Picard recibía las mediciones en su laboratorio, ya que los sensores son inalámbricos. Un día, poco después de Navidad, Picard notó un alza enorme en la actividad en la pulsera. El estudiante revisó sus registros y se dio cuenta de que el pico llegó 20 minutos antes que su hermano tuviera un ataque.
Después de equipar a 11 niños bajo evaluación para la cirugía de cerebro con sus pulseras, el equipo fue capaz de registrar los datos de un total de 34 ataques. Se encontró que cuanto mayor es la conductancia de la piel durante el ataque, a las funciones cerebrales le lleva más tiempo volver a la normalidad. En otras palabras, una alta conductancia parece estar vinculada a letales convulsiones. Además, se observó que la pulsera tiene una mayor precisión que un electroencefalograma (EEG), el estándar actual para medir la gravedad de las convulsiones.


No hay suficientes datos como para decir abiertamente que las pulseras pueden predecir las crisis antes de tiempo, aunque algunos datos sugieren que pueden. Sin embargo, los hallazgos podrían tener grandes aplicaciones para aquellos que sufren del autismo, epilepsia, u otras condiciones que los hacen propensos a las convulsiones. Pulseras como éstas podrían controlar la conductancia de la piel durante todo el día en busca de signos de convulsiones potencialmente mortales.


Conclusión: es importante el desarrollo de nuevas tecnologías que ayuden a mejorar la calidad de vida de las personas que sufren enfermedades graves que pueden matarlos.




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